#VALALISTA Del poder a la cárcel

En la actualidad están en la cárcel ocho exfuncionarios mexicanos de alto nivel acusados de diferentes delitos. Solo dos han sido procesados.

Emilio Lozoya (Un mes preso/Sin sentencia)

La Policía Nacional de España detuvo en febrero de 2020 en Málaga al exdirector de Pemex, buscado por autoridades mexicanas por operación con recursos de procedencia ilícita, ejercicio indebido del servicio público y cohecho.

Enfrentará dos órdenes de aprehensión, una por recibir presuntos sobornos de la empresa Odebrecht por más de 10 millones de dólares a cambio de beneficiar a la firma con la adjudicación de obras durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Y la segunda, por presuntos beneficios de la compra que Pemex hizo de la Planta Nitrogenados a la compañía de Alonso Ancira, Altos Hornos de México, la cual se realizó con sobreprecio, de acuerdo con las primeras averiguaciones. Se espera su extradición.

Genaro García Luna (3 meses preso/Sin sentencia)

En diciembre de 2019, el máximo jefe policiaco durante el sexenio de Felipe Calderón, fue detenido en Dallas, Texas, acusado de delitos de conspiración para traficar cocaína a Estados Unidos, declaraciones falsas a autoridades judiciales federales, cohecho, coparticipación en diversos delitos contra la salud, delincuencia organizada y otros.

De acuerdo con la Fiscalía del Departamento de Justicia de EU, la acusación radica en un tribunal federal de Brooklyn, Nueva York, ciudad donde está detenido.

Rosario Robles (8 meses en prisión preventiva/Sin sentencia)

En agosto de 2019, fue vinculada a proceso por un juez, acusada de permitir el desvío de recursos públicos por 5 mil millones de pesos en la llamada Estafa Maestra, por lo que recibió prisión preventiva en el penal de Santa Martha Acatitla, Ciudad de México.

La extitular de Desarrollo Social (Sedesol) y de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) durante el gobierno del priista Enrique Peña Nieto enfrenta delitos por ejercicio indebido del servicio público, en ambas dependencias. Sus presuntas omisiones habrían causado daño a la hacienda pública.

Eugenio Hernández (30 meses preso/Sin sentencia)

Detenido en octubre de 2017 en Ciudad Victoria, el exgobernador priista de Tamaulipas (2005-2010), fue detenido por presuntos hechos de peculado y lavado de dinero.

Magistrados federales le negaron la libertad provisional y se encuentra preso en el penal federal del Altiplano, Edomex. Con este recurso, pretendía quedar en libertad mientras se resolvía la negativa de amparo contra su extradición a Texas, Estados Unidos, donde una corte lo acusa de lavar 30 millones de dólares de actividades criminales.

Roberto Borge (34 meses preso/Sin sentencia)

El exgobernador (2011-2017), salido de las filas del PRI, fue extraditado a México el 4 de enero de 2018 desde Panamá, tras su captura ocurrida el 4 de junio de 2017 en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, en Panamá, mientras intentaba huir a París, Francia.

Está acusado de lavado de dinero, abuso de poder, desempeño irregular de la función pública y peculado. Fue en mayo de 2017 que un juez de control lo vinculó a proceso por presuntamente usar su función para hacerse de 319 millones 941 mil 164 pesos y subcontratar a empresas de transporte aéreo por 40 millones 192 dólares.

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Purga prisión preventiva por dos años más en el Centro Federal de Readaptación Psicosocial (Ceferepsi) de Ayala, Morelos. La vinculación a proceso se obtuvo luego de más de dos años de investigación complementaria.

Javier Duarte (36 meses preso/Sentenciado)

El 28 de septiembre de 2018, el exgobernador priista de Veracruz (2010-2016) fue sentenciado a 9 años de cárcel y una multa de 58 mil 890 pesos luego de declarase culpable por asociación delictuosa y operación con recursos de procedencia ilícita, tras su detención en Guatemala en abril de 2017.

El 12 de octubre de 2016, 48 días antes de concluir su encargo, aseguró que pediría licencia porque “el estado merecía un gobernador de tiempo completo” y él tenía acusaciones en su contra que atender. Después se dio a la fuga.

De acuerdo con la entonces Procuraduría General de la Republica, el priista habría desviado 233 millones de pesos de recursos públicos mediante empresas fantasma. Sin embargo, la Auditoría Superior de la Federación comentó que podría superar los 60 mil millones.

Según el propio Duarte, se entregó como parte de un trato con el gobierno federal para evitar acusaciones en contra de su familia. Cumple su condena en el Reclusorio Norte de Ciudad de México.

Tomás Yarrington (36 meses preso/Sin sentencia)

Buscado por la entonces PGR y el FBI por presuntos nexos con el narcotráfico, otro priista que terminó en la cárcel es el exgobernador de Tamaulipas (1999-2005). Detenido en abril de 2017 en Florencia, Italia, fue entregado en 2018 a las autoridades de Estados Unidos.

Enfrenta cargos en México y ese país por presunto tráfico de drogas, lavado de dinero, fraude bancario, delincuencia organizada y conspiración. Permanece aislado en una prisión federal de Houston, Texas, en espera de su juicio programado para este año.

Mario Villanueva (238 meses preso/Sentenciado)

Otro exgobernador tricolor, ahora de Quintana Roo (1993-1999), fue detenido en mayo de 2001 y extraditado a Estados Unidos, acusado de lavado de dinero, narcotráfico y conspiración para permitir el ingreso de drogas a ese país.

En 2016, quedó libre tras ganar varios juicios; no obstante, a las puertas del penal de Lexington, Kentucky, fue detenido por autoridades migratorias y deportado a México donde fue de nuevo encarcelado por los cargos de asociación delictuosa y delitos contra la salud, para cumplir otros 22 años en prisión, adicionales a los 16 que ya llevaba detenido.

Se encuentra preso en el Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial (Ceferepsi) de Ayala, Morelos.

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