#TÚQUÉDICES Tunden a AMLO críticos de EU

“México merece algo mejor que AMLO”, asegura la revista de análisis político alternativo The New Republic en un artículo que Paul Imison publicó el pasado 2 de enero y en donde califica al Presidente de México de oportunista, populista e ignorante en finanzas públicas.

Estos son algunos fragmentos del texto:

AMLO no es un progresista, es un oportunista que podría dañar la democracia Mexicana.

Como muchos populistas, desde Hugo Chávez de Venezuela y Jair Bolsonaro de Brasil, hasta el mismo Donald Trump; AMLO es un político sin ideología fija que inspira, sin embargo, una devoción cultista en sus seguidores.

Es una figura autoritaria que promete soluciones fáciles y de corto plazo a problemáticas y desafíos inmensamente complejos; trabaja para desmantelar el sustancial progreso que el país ya ha logrado.

Morena es una colección de oportunistas que incluye a evangélicos, aliados comerciales multimillonarios y orgullosos simpatizantes del régimen Chavista en Venezuela.  

Cuando se le confronta con evidencia que contradice la suya, durante sus ya famosas conferencias matutinas, reprende a periodistas por conspirar en su contra y presume sus otros datos, sorprendentemente similar a los “Alternative Facts” de la administración de Trump.

Mientras ataca públicamente al neoliberalismo, AMLO no es de extrema izquierda: su administración ha renegociado de manera exitosa, con sus vecinos del norte, el TLC ahora conocido como el T-MEC. 

Su obsesión por revivir al gigante petrolero mexicano, PEMEX, y su casi completa ignorancia de las finanzas públicas son profundamente preocupantes. A pesar de que los ingresos de PEMEX impulsaron gran parte del desarrollo del país durante siglo XX, ante el rápido agotamiento de sus reservas y la caída en picada en la producción, es ahora la petrolera más endeudada del mundo.

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AMLO ha atacado por años a las instituciones democráticas desde los márgenes del poder, acusándolas de estar a favor de la élite mexicana y de frustrar sus anteriores candidaturas a la presidencia. Ahora, con mayoría de Morena en las cámaras y congresos estatales, las rehace a modo. Incluso varios ex simpatizantes han criticado sus estrategias descaradas para imponer leales en posiciones dentro de instituciones clave, como la Suprema Corte y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Aunque lo más preocupante de todo, son sus intentos para influenciar al Instituto Nacional Electoral, cuerpo responsable de organizar y supervisar las elecciones mexicanas a todos los niveles de gobierno, así como de la asignación de fondos a los partidos políticos para campañas.

La democracia mexicana probablemente enfrentará su más fuerte desafío en la próxima década. Las encuestas muestran que la confianza del público en las instituciones es extremadamente baja. Los partidos mexicanos de oposición están débiles, divididos y carecen de alternativas claras en políticas públicas.

Vale la pena mencionar que mucho de lo que está sucediendo en México fue predicho. AMLO definió sus objetivos y creencias políticas años antes de sus infructuosas campañas presidenciales.

Aún así, similarmente a Hugo Chávez y al nicaragüense Daniel Ortega, fue ampliamente apoyado en México y el extranjero por analistas de izquierda e incluso moderados. Muchos de los cuales, después de solo un año de su administración están dando reversa a las declaraciones que hicieron previo a la elección.

#TÚQUÉDICES