#TÚQUÉDICES Pacto Fiscal, disputa familiar

El llamado Pacto Fiscal es la forma en que los tres niveles de gobierno, federal, estatal y municipal, se coordinan para cobrar contribuciones y repartírselas.

Y en ese arreglo pasa como en las familias más tradicionales.

Hay algunos miembros de la familia que ponen más dinero o más esfuerzo, ya sea porque es su deber, tienen el poder o simplemente quieren hacerlo.

Mientras que otros ponen menos, ya sea porque son los más jóvenes, todavía estudian, apenas empiezan o de plano son flojos.

En la Constitución Mexicana, como en la mayoría de las familias, el principio es cuidar a quien menos tiene, pero ser justo en el reparto.

Cinco gobernadores han levantado la voz contra el Pacto Fiscal, el cual puede considerarse el mecanismo como una familia busca repartir bienes y responsabilidades para el bien común.

Toda proporción guardada, la federación, es como papá y mamá que ponen orden, trabajan por todos los miembros de la familia y dan el ejemplo.

Y los estados son los hijos que a su vez son papás y mamás, así que deben acatar el orden, seguir el ejemplo, hacer buen uso de lo que se les da, pero también trabajan por el bien del resto familiar.

Por supuesto, si un hijo no trabaja por igual y no asume su responsabilidad, pues hay que orientarlo, apoyarlo o castigarlo, para que aporte según sus legítimas fuerzas.

Pero cuando un Papá no aporta o no reparte por igual lo que recaudaron todos, no sólo se enoja la mamá, también los hijos pueden reclamar.

¿Es justo que el hijo mantenga y eduque a los hijos de su padre?

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¿Es justo que el menos próspero aporte por igual que el más próspero?

#TÚQÚEDICES?