La Verdadera Nueva Transformación de México

Por Gerardo Trejo Veytia

Los mexicanos hemos logrado grandes avances en las últimas décadas: en democracia, libertades, acceso a la salud, educación, vivienda y servicios básicos, por mencionar sólo algunos.

También es innegable que persisten rezagos importantes en el combate a la corrupción, inseguridad, violencia y desigualdad de oportunidades, con una proporción importante de la población aún en situación de pobreza, según las últimas mediciones del Coneval.

Es impostergable transformar esta realidad; lo trascendente es definir: ¿Qué tipo de transformación y hacia dónde? Necesitamos una verdadera transformación que aumente las oportunidades y libertades individuales, para que las personas, efectivamente puedan mejorar sensiblemente y en poco tiempo, su calidad de vida y bienestar, a través de su propio trabajo, creatividad y esfuerzo.

Es indispensable un crecimiento sostenido de la economía, generando las condiciones necesarias de certeza y confianza, facilitando el emprendimiento, aumentando la inversión privada y la generación de empleos formales; al tiempo que el gobierno cuente con los recursos suficientes para mejorar los servicios de salud, seguridad, educación, invirtiendo en infraestructura, para aumentar la productividad, movilidad social, el desarrollo y bienestar general.

La verdadera nueva transformación pasa por una reingeniería  desregulatoria, para facilitar que todos los años, cientos de miles de mexicanos puedan iniciar con éxito un nuevo negocio formal, expandir el que ya tienen o encontrar un buen trabajo; propiciando un clima-entorno favorable al emprendimiento y a la inversión privada nacional y extranjera. Esto requiere realizar disruptivamente las simplificaciones radicales en normatividad y cambios legales necesarios, para que la gran cantidad de mexicanos que están hoy en la economía informal, trabajando en actividades lícitas, puedan por fin formalizarse; accediendo a un mundo de nuevas posibilidades, que mejore su ingreso, puedan ahorrar, acceder al crédito, crecer, adquirir alguna propiedad, tener seguridad social, pensión para el retiro y la posibilidad de heredar a sus hijos el fruto de su trabajo y esfuerzo.

El gobierno tiene que propiciar que exista competencia en todos los mercados, sin barreras de entrada artificiales o burocráticas; propiciando el fin de los monopolios y oligopolios que aún existen en nuestro país.

Generando las condiciones necesaria y suficientes para que todos los mexicanos podamos desarrollar nuestras potencialidades al máximo; esto incluye recuperar el monopolio de la fuerza, protegiendo en todo momento la seguridad física y patrimonial de los ciudadanos; ninguna acción del gobierno debe exceder sus facultades constitucionales, respetando siempre los derechos humanos. Garantizar el derecho a la propiedad privada, resulta indispensable para alcanzar la prosperidad de todos lo mexicanos.

Lo que nos toca a los empresarios, es competir con ética e integridad por nuevos mercados, generar valor, innovar, crear riqueza, diseñar nuevos productos y servicios, que mejoren la calidad de vida de las personas, con responsabilidad social, generando empleos de calidad, cuidando el medio ambiente, la sustentabilidad y contribuyendo al bien común. Debemos incorporar al máximo las últimas tecnologías, los avances científicos; implementando cuando sea posible, esquemas de la nueva economía colaborativa, que eficienta activos y da flexibilidad al mundo del trabajo. México debe avanzar hacia la economía del conocimiento.

El crecimiento vigoroso que tanto necesita nuestro país, no se alcanzará con acuerdos cupulares o sólo con la promesa de algunos empresarios para invertir en grandes proyectos. La verdadera transformación no puede ser un regreso al pasado, con un gobierno omnipresente, autoritario, corporativista y asistencialista, que limite las libertades individuales y construya clientelas; lo que se necesita es potenciar la libertad, innovación, creatividad y competencia, facilitando la participación de todos los ciudadanos en el crecimiento y desarrollo de México.

Necesitamos ciudadanos participativos, críticos, exigentes y conocedores de nuestros derechos, libertades y responsabilidades; y un gobierno eficiente, honesto, que cumpla y haga cumplir la Ley.

La verdadera nueva transformación de nuestro país, consiste en consolidar una auténtica democracia liberal y un verdadero modelo de economía de mercado con responsabilidad social, que amplíe las libertades individuales, multiplique las oportunidades y garantice los derechos de todos por igual.

El autor es Presidente de la Federación Centro de Coparmex.

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