Banxico baja las tasas de interés 2019

Redacción / DICES

El Banco de México anunció este jueves 15 de agosto la decisión de bajar las tasas de interés de 8.25 por ciento al 8.00 por ciento.

La tasa de interés es el costo que se paga por el dinero que se presta, como una tarjeta de crédito o una hipoteca; o bien, lo que reciben aquellos con una cuenta de ahorro en el banco.

Al bajar las tasas de interés, se benefician las personas que deben dinero; sin embargo, afecta a los ahorradores, quienes perciben menos dinero por intereses.

Devaluación en México 2019

Desde el punto de vista de la economía, los cambios en las tasas de interés tienen efectos importantes en la inversión, los créditos, el consumo, la producción y otros indicadores de la economía. Por esta razón, la decisión de subir o bajar las tasas no es trivial y manda importantes señales a los actores económicos.

Desde el 2001, Banxico adoptó el modelo de un mandato único: el control de la inflación. Al cierre de julio, la inflación de México cerró en 3.78 por ciento, su nivel más bajo desde diciembre de 2016.

En principio, una inflación controlada permite mantener el poder adquisitivo de los salarios e incentiva la producción.

Sin embargo, expertos como Eufemia Basilio, del Instituto de Investigaciones de la UNAM, o Gerardo Esquivel, subgobernador de Banxico, señalan que la baja inflación actual no es resultado de una estabilidad de la economía, sino de la implementación del mecanismo de alta tasa de interés que se ha mantenido con el fin de cumplir su único mandato de control de la inflación.

Es más bien el reflejo de un bajo nivel de consumo agregado debido a una economía debilitada.

Economía en México

Al bajar las tasas de interés, se afecta a los ahorradores, quienes perciben menos dinero por intereses.

El comportamiento de la economía de un país depende a la vez de muchos factores nacionales e internacionales, por lo que es casi imposible pronosticar los resultados de las medidas que se toman.

Sin embargo, mantener la tasa de interés elevada puede complicar la reactivación de la inversión en México, así como levantar el PIB, ya que los costos financieros de hogares, empresas y gobierno se mantienen elevados, además de que se seguiría pagando mucho por la deuda pública valorada en millones de pesos.

Por otra parte, si se baja la tasa de interés, se genera riesgo de que aumente la inflación, particularmente si la razón por la que se ha mantenido controlada no es una economía sólida, e incluso provocar un deslizamiento del peso, ya que la fortaleza del peso se explicaba en buena medida por la tasa de 8.25 por ciento que ofrecía el banco central a los inversionistas, la cual estaba muy por encima de la de bancos centrales de otros países.

De este modo, la decisión de bajar la tasa de interés refleja el entendimiento de que es necesario reactivar la inversión y levantar el PIB, aunque analistas observan que debe de ir acompañada de medidas para fortalecer la economía y minimizar el riesgo inflacionario y de devaluación del peso.